La improvisación en la cabina de radio.

Lo que debemos saber sobre improvisar para tener claros los alcances en los momentos que se presenta la necesidad de hacerlo y salir bien librado es una responsabilidad que siendo sencilla, tiene su lado de organización y disciplina.

Es recurrente pensar que el locutor tiene la habilidad para manejar varios temas y que hasta puede ser una de esas personas que todo lo conoce, lo sabe y si no lo sabe lo inventa.

Parece en ocasiones que el locutor es parte de una escena de película de comedia donde es protagonista de una aventurada y divertida forma de expresarse solo por el disfrutar hacerlo.

Los conceptos e ideas que tenemos sobre las cosas o acontecimientos nos marcan una pauta sobre lo que conocemos a fondo o de forma superficial de ello.
Hay diferentes lecturas que recomiendan que la improvisación debe descansar en la información o en el saber sobre algo.

Recuerdo en este momento a una profesora de Literatura Universal que tuve en 5to semestre en la Preparatoria 5 de la Universidad de Guadalajara, la reconocida y temida por su alta exigencia, la Maestra Stana Ratkovich Dragoni, quien alguna vez nos dijera a los alumnos:
“Sin realidad no puede haber fantasía”

Han pasado tantos años que su frase se me quedó grabada y que me ha acompañado hasta el presente.

Y la relaciono directamente con el hecho de que SIN CONOCIMIENTO NO PUEDE HABER IMPROVISACIÓN.

Pláticas entre amigos, comentarios ocasionales con personas al hacer una fila en algún establecimiento, o más aún, comentario sobre algún tema con el micrófono abierto a un público radiofónico, puntos de vista en redes sociales, pensamientos como influencer o youtuber entre otros, a veces nos permitimos sucedan sin un sustento de conocimiento y aflora más nuestra percepción, idea o lo que escuché en otro lado y que simplemente replico como opinión mía.

En otros artículos he hablado sobre la preparación del guion radiofónico como una herramienta que ayuda a darnos luz con información comprobada y que alguna fuente fidedigna avale lo que estamos diciendo para que tenga un sustento veraz aquello que decimos como un pensamiento o un punto de vista.

Hablar por hablar algunos lo llaman paja.

 

Hasta donde tengo el compromiso conmigo mismo por brindar una información o establecer un punto de vista mío basado en la información correcta. Incluso conociendo que de un hecho hay varias lecturas, conozco acaso las diferentes posturas sobre un mismo tema?

El compromiso como comunicadores cualquiera que sea la plataforma de comunicación es precisamente enriquecer nuestra base para plantear una temática a desarrollar.

En ello tenemos mucho por hacer, y debiera ser un hecho de todos los días, mientras se establece comunicación con un público.

Hasta la próxima.

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